Económica. Rápida. Popular. Con planes muy accesibles para adquirirla. Al alcance de muchos bolsillos. En el último lustro, la motocicleta ha ganado un protagonismo notable hasta el punto que forma parte del paisaje urbano, no sólo de San Miguel de Tucumán. Las recientes estadísticas indican que el parque ciclomotor es similar al automotor, lo cual genera un replanteo del tránsito que se ha vuelto caótico, principalmente por el carácter transgresor de una buena parte de los conductores tucumanos. Pese a que hay normas específicas que regulan el transporte, como la ordenanza municipal Nº 942, sancionada el 15 de septiembre de 1987 en San Miguel de Tucumán, sobre la prohibición de circular sin casco en cualquier tipo de motos y ciclomotores, no se ha podido "poner en caja" a los conductores. Tampoco se respeta la norma en otras ciudades del interior.

En septiembre de 2010, nuestro diario efectuó un relevamiento en el microcentro de Concepción y detectó que de 50 motociclistas apenas 15 llevaban casco; de estos últimos, 10 eran menores de 16 años. En Aguilares, Monteros y Alberdi, la cifra de infractores fue mucho mayor: de 100 motociclistas, sólo 18 circulaban con casco y al menos 20 eran menores de edad. Por la ruta N° 38, en el tramo que va de Concepción a Alberdi, se comprobó que de 50 motociclistas, sólo 16 circulaban con casco.

En nuestra edición de ayer, informamos que de las 20.000 motocicletas que circulan en Concepción, se estima que más de 5.000 lo hacen con el escape libre. Según los vecinos, el microcentro de "La perla del sur" se convierte en determinadas horas en un estruendo insoportable que atenta contra la salud. Los ediles de esa ciudad se reunieron con propietarios de estaciones de servicios para impulsar la idea de restringir la venta de combustible a las motocicletas que carecieran de caños de escape o que provocaran ruidos molestos. La disposición abarcaría a los conductores que circularan sin casco, violando ordenanzas locales o disposiciones establecidas en la Ley Nacional de Tránsito. "No sólo proponemos la restricción de venta de combustibles, sino también el control de negocios dedicados a la venta de caños de escape y la instrumentación de campañas de concientización en escuelas y la vía pública", afirmó un concejal. La propuesta contó con la buena disposición a colaborar de algunos de los representantes de las estaciones. "Es muy posible que se generen reacciones inesperadas entre quienes se sientan molestos por la restricción", señaló uno de ellos.

La iniciativa tiene sus antecedentes. En octubre de 2008, un concejal de San Miguel de Tucumán presentó un proyecto de resolución en el que proponía que no se les vendiera combustible a los motociclistas que no usaran casco. En marzo de 2009, la Legislatura aprobó una ley que prescribía, entre otras cosas, lo mismo, y que fue vetada por el Ejecutivo.

Estos proyectos reflejan la incapacidad de la autoridad para controlar y hacer cumplir la normativa vigente y trasladan a terceros la responsabilidad que ellos tienen. En todo caso, los municipios podrían disponer de personal capacitado para que se instalara en las estaciones de servicio -que no son tantas en toda la provincia- y se ocupara de sancionar a los infractores.

Mientras circular moto sin carnet, sin seguro, sin casco y con escape libre siga siendo moneda corriente, será muy difícil desterrar la violación de las leyes.